jueves, 14 de octubre de 2010

Sentido Común



De acuerdo a Einstein, el sentido común es la colección de prejuicios que adquirimos para cuando cumplimos dieciocho años. O algo así. Para mí, ya con esos años encimita, no parece ser así. Nunca me sentí la persona con el mayor sentido común del mundo, siempre tuve una forma distinta de ver el mundo. Las cosas que hacía sorprendían a otras personas como poco comunes o raras. La gente a mi alrededor podía ver que pensaba diferente. La mayoría de las veces era ridiculizado.


Y ahora, que tengo suficiente entendimiento para ver que no era que fuera menos sino diferente, puedo decir que siento tener los 18 años encima. No por que me sienta adulto, sino porque desde hace tiempo sentía tener esa madurez por cosas que no pude sino enfrentar. Desde que vine aquí siento que la madurez que he ganado, las cosas que he aprendido son por que yo decidí explorarlas, y porque yo decidi experimentar, descubriendo que me gustaba el resultado (o no). Encima, tengo también los privilegios que vienen por tener la tan esperada mayoría de edad. Algunas personas dicen que entre los dieciocho y los veinte todo es como un clímax, que luego de los veinte uno ya no quiere cumplir años, pero yo no lo veo así. No quiero verlo así.


Pues bien, tengo un año enfrente de mi, de más decisiones, de nuevas experiencias, de viajes y fallos y errores y aprendizaje. Y como dice Gauri, a medida que vamos creciendo seguimos cometiendo los mismos errores, en espera de aprender, pero hay cosas que como seres humanos no podemos evitar. Además, las decisiones simplemente se van volviendo más y más difíciles, pero es parte del crecimiento.

Hace algunos días me sentí en los zapatos de Nydia, platicando con Mavi, hablandole de lo igual que me parece que somos, de la forma que tengo de ver el mundo y viendo que ella se identificaba mucho con eso. Nunca imaginé que podría crecer de esa forma aquí, madurar en relación a mi forma de verme a mí mismo. Hay cosas que nunca imaginé sucederían, y bueno, resulta ser que la realidad a veces sí que superan a la ficción. Y todas esas frustraciones o esos deseos de quien me gusta, a donde voy a aplicar a la universidad, con quién quiero llegar lejos, como seguiré adelante después de dejar este lugar y qué será de mi vida en el futuro (pregunta que me persigue desde hace ya ratito) poco a poco se van mezclando en el fondo de la foto.

En relación al sentido común, siento que tengo poco, que tengo un sentido propio de ver el mundo, que se va desarrollando poco a poco, y al que me tengo que apegar a la hora de afrontar cada desafío que viene. Y soy feliz así.

***

According to Einstein, comon sense is the colection of prejudices that we bear at the time we turn eighteen. Or something like that. For me, already with those years on top, it doesn't seem to be the case. I never felt like the person with the most common sense in the world. I always had a different way of seeing the world. Things that I did surprised other people as uncommon or weird. People around me could see I thought differently. Most of the times I was ridiculed.

And now, that I have enough understanding to see that it's not that I was less than others, but different, I can say I feel I'm 18. Not because I feel like a grown up, but because for a while I've felt to have that maturity for things I couldn't but deal with. Ever since I came here I feel that the maturity I've gained, the things I've learned are because I decided to explore them, and because I decided to experiment, discovering I liked the result (or not9. On top of that, I also have the priviledges that come for being "overage". Some people say that between the eighteen and the twenty years all is like a climax, that after the twenty one doesn't want to turn older, but I don't look at it like that. I don't want to.

Well then, I have a year in front of me, a year of more decisions, of new experiences, of trips and failure and mistakes and learning. And like Gauri says, as we grow up we keep making the same mistakes, hoping to learn, but there are things that as human beings we can't avoid. Plus, decisions simply become more and more hard, but it's part of growth.

A few days ago, I felt in Nydia's shoes, talking to Mavi, talking to her about how alike I think we are, of the way I have of seeing the world, and seeing the she identified a lot with that. I never imagined that I could grow like that here, grow up in relation to the way I look at myself. There are things I never imagined would happen, and well, it turns out that the reality sometimes overcomes fiction. And all those frustrations or wishes of who I like, where I'm going to apply to universtity, of who I want to go far with, how will I keep on going after I leave this place and what will be of my life in the future (a question that has been following me for a while) little by little blends into the background of the picture.

In relation to commmon sense, I feel that I have little, that I have my own sense (a "proper" sense) of looking at the world that develops little by little, and to which I have to stick to when it comes to face every challenge that comes. And I'm happy like this.

jueves, 7 de octubre de 2010

it's just a ride (?)

dios,

no sé,

no, sí se.

Quiero mucho a mi familia, hay cosas que solo con ellos tengo, y por lo general me apoyan mucho en lo que quiero hacer. Confieso que a veces me pregunto hasta qué punto me empujan más por lo que ellos quisieran alcanzar en lugar de lo que yo quiero hacer, quizás es solo una concepción errada mía. Mi relación con mis hermanos (de mamá y papá) ha sido un poco irregular. Creciendo nunca fuimos tan tan cercanos, a pesar de que teniamos casi la misma edad (nos llevamos un año 4 meses cada uno). Crecimos juntos, molestábamos, pero nunca fuimos cercanos. Creo que el venir a India me acercó a ellos, y seguramente cambio las dinámicas entre ellos mismos. Lo bueno es que solo son dos, no sé que haría si fueran más. Luego mis hermanos por parte de papá.. mm no sé. A los dos los quiero mucho. El mayor, Saúl Pablo es un poco como me hubiera gustado que Saúl (mi hermano mayor de mamá y papá) fuera, pero a veces siento que tengo que encajar mucho en sus conceptos para ser bien visto. Luego el más chiquito, Joshua, es un sol, es un bebé apenas. Tiene 2 años, camina, habla, molestá, tira cosas, se rie, y te da sus abrazos y besitos con solo pedirselo. Es muy tierno. Y luego Eduardo, mi hermano chiquito por parte de mamá, a él me gustaría tenerlo más cerca. Vive en El Salvador con mis tías, y lo quiero mucho, pero me gustaría poder estar más ahi para él.

A veces mi familia me saca de quicio, como la de todos. Bien dicen que uno no la escoge. Me gustaría ser  más independiente de mis papás por muchas razones, y antes de que me juzgués por leer esto y pensar que lo hago solo por el lujo de la independencia, dejame decirte que si pensás eso no me conocés, ni a ellos. Mientras escribo esto me doy cuenta que ellos bien podrían leerlo.. pero no sé, quizás sea bueno que lo sepan.

No sé, siento muy de cerca y muy de lejos a mi familia nuclear, y hablar con ellos estando aquí me produce cierta tranquilidad, pero siempre siempre me deja preocupado. Quizás por eso no tengo esa necesidad latente de estar en constante contacto con ellos. Digo, lo último que querés escuchar son problemas de tu casa cuando estás lejos, especialmente porque no podés hacer nada al respecto. Imagino que tambien es un golpe a mi imagen omnipotente de mi mismo, una vez más me doy cuenta que no lo puedo hacer todo en esta vida, por mucho que intente.

Hice la distinción de la familia nuclear, porque hay gente que no es necesariamente mi familia de sangre, pero son como mi familia de verdad, aunque los vea poco. Por ejemplo mis "tías" que siempre siempre siempre siempre están ahi, pendientes, y contentas de hablar conmigo cuando sea que logramos hacer tiempo para hablar. Andrea, Carmen, Ana Liz, Emilio, está de más que lo diga.

Pero bueno, luego de esta pequeña disgresión de mi trabajo, necesito volver a terminar ese diseño de carnet para Nydia. Ay caray, Nydia, como te quiero.